Internet se ha convertido en una herramienta básica en nuestra vida diaria: correos electrónicos, negocios en línea, redes sociales y profesionales y un largo etcétera de beneficios tanto en el ámbito personal como laboral.

Incluso durante las vacaciones, usamos nuestros smartphones o ordenadores para todo tipo de tareas diarias: navegación GPS, guías de viajes (por ejemplo, para buscar bares, restaurantes o las atracciones turísticas más importantes de la ciudad que estamos visitando) y hasta contenidos culturales específicamente diseñados para las nuevas tecnologías, como la realidad aumentada.

Sin embargo, el uso continuado de Internet ha generado dos grandes corrientes de vacaciones familiares: aquellas que se mantienen pegadas al móvil y a la electrónica en general, y aquellas otras que no quieren oír ni hablar de la red, llegando a buscar destinos sin wifi para evitar todo lo posible el uso de Internet.

Esta opción también tiene sus contras, ya que una conexión wifi o nuestro propio teléfono móvil pueden ayudarnos a hacer tareas sencillas que hace diez años resultaban impensables, como no tener que preparar la ruta de un viaje en coche o comunicarnos con mayor facilidad en el extranjero gracias a todo tipo de apps y diccionarios en línea.

Internet con hijos

Por el contrario, si tenemos hijos, deberíamos intentar no enviarles mensajes contradictorios, como «las vacaciones son para estar en familia» mientras consultamos el móvil o el ordenador portátil cada diez minutos.

Para evitar esto, la mayoría de expertos recomiendan centrarse en disfrutar de todo aquello que normalmente no podemos hacer (ir a la playa en familia, dedicar tiempo a conversar con los tuyos, descubrir otros países o culturas…), pasar más tiempo al aire libre, planificar con antelación algunas de las actividades y disfrutar de la parte obligatoria que nos supone Internet en nuestro día a día laboral.

También es posible que nuestro trabajo no nos permita una desconexión total o, simplemente, no deseemos prescindir totalmente de las ventajas de Internet.

Si es así,ir hacia un punto medio puede ser la solución que mejor se adapta a nosotros. Recuerda que la red es uno de los inventos revolucionarios que ha cambiado nuestras vidas, pero no olvides que se trata de un medio, y no de un fin en sí mismo: relájate, usa la tecnología solo para lo que sea imprescindible y relativiza.

Si estás de vacaciones, no estás trabajando, y ya lo dijo Aristóteles hace muchos siglos: en el término medio encontrarás la virtud. ¡Y nosotros sin recordar la respuesta más simple de todas!

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